Miguel Maldonado

Crítica

A veces prosa - Adolfo Castañón

02/08/2018

Joaquín Xirau Icaza y Miguel Maldonado

El trabajo es la oración de los esclavos, la oración es el trabajo de los hombres libres. Estas palabras del poeta católico Charles Péguy vienen a mi mente al ensayar un saludo para El libro de los oficios tristes, de Miguel Maldonado, ganador del Premio de Poesía Joaquín Xirau Icaza 2016 (los ganadores anteriores fueron Paula Abramo, Ricardo Cázares y Armando Salgado). El libro fue elegido entre 37 trabajos presentados. La aparente austeridad de su fraseo contrasta con la riqueza de su imaginación e invención poéticas. Atrás de cada uno de los poemas que articulan este hermoso libro se despliega una idea de la ciudad y del trabajo y, desde luego, del arte y de los oficios, a veces tristes, a veces risueños que acompañan como una sombra a la condición humana. La fragilidad de la condición humana tal y como se vive y desvive desde estos confines de la América mexicana queda limpiamente expuesta, tocada, en el triple sentido de alcanzada, interpretada y pulsada o herida que comporta esta voz.

Este álbum de estampas y viñetas tiene y tiende puentes hacia el pasado y la tradición, pero también se abre al aliento hacia el presente porvenir. No es gratuito que el autor sea a la vez poeta e investigador en el terreno de las teorías de la cultura y la ciencia política; esta doble condición lo haría parecer como predestinado a recibir el galardón del joven poeta e investigador llamado Joaquín Xirau Icaza, nacido en México en 1950 y muerto en Boston en mayo de 1976, cuya vocación poética sabía convivir con la investigación en economía y en ciencias sociales, hijo y nieto, descendiente por el lado paterno tanto como materno de un ilustre linaje intelectual y poético. Joaquín Xirau Icaza pertenece por otro lado a esa estirpe trágica que podría llamarse de los “arrancados”. Se inscribe en ese paisaje de los muy jóvenes a quienes los dioses, oh Píndaro, mostraron su preferencia llevándoselos pronto, como pueden ser Hugo Margáin Charles —discípulo de Ramón Xirau—, la poeta Amelia Vértiz o Jordi García Bergua, el novelista y poeta hijo de Emilio García Riera, o el poeta Álvaro Quijano. Leyendo con atención la hoja de vida de Joaquín Xirau Icaza veo que además de su obra poética propiamente dicha, dirigió una película amateur inspirada en “El cuervo” de Edgar Allan Poe. La sombra del ala del cuervo guió lo pasos de Joaquín Xirau Icaza, como los de Miguel Maldonado, autor, por cierto, de un Bestiario (Aldus, México, 2015) en el cual también está presente el cuervo.

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